Estar hecho en un formato simple, como Word y, aunque sea obvio, no tener errores gramaticales, ortográficos y de concordancia.
No tener imágenes, gráficas o logos, pues confunden al algoritmo.
Incluir las palabras o conceptos clave presentes en la descripción del anuncio de empleo, destacando las habilidades y experiencias relacionadas con lo que están solicitando.
Una estructura clara, que incluya un resumen profesional, experiencia anterior, especialmente aquella asociada con el cargo al que se está postulando, habilidades técnicas y blandas, dominio de idiomas y certificaciones o especializaciones.
Incluir no solo las tareas, sino los logros alcanzados en trabajos anteriores, explicándolos de forma breve, pero precisa.